Ulises Liñan, hermano de Natacha, describió a Gonzalo Rigoni, presunto asesino de su hermana, como un "hombre muy poderoso" con conexiones políticas, lo que dificultaría la acción de la justicia.
Liñan relató que un abogado le advirtió sobre la dificultad de su lucha, comparándola con "querer romper una pared por un papelito", en referencia a la aparente impunidad de Rigoni.
Señaló que Natacha tenía vínculos con gente "pesada" y que en el lugar conocido como Sanadu se realizaban fiestas con prostitución y droga. Liñan admitió haberle advertido a Natacha que "la iban a terminar matando" si continuaba con sus actividades.
"Natacha era indomable, que no le hacía caso a nadie", comentó Liñan, explicando la reticencia de su hermana a abandonar sus vínculos a pesar de los riesgos.