Se plantea la cuestion de si jueces y fiscales estaran presentes en la final del Mundial, y se reflexiona sobre la imagen de la justicia.
Se expresa la esperanza de ver un pais diferente y se reflexiona sobre la prudencia que deberia caracterizar a la justicia, comparandola con la imagen del padre del entrevistado.
Se afirma que los precios de las entradas son "prácticamente inalcanzables" para funcionarios publicos, y se cuestiona si asistiran o no.