La expectativa por la final de la Copa del Mundo en Nueva York es alta, con una gran presencia de argentinos y fanáticos de Messi de todo el mundo. Se observa un ambiente festivo, con banderas y camisetas albicelestes copando las calles. El fervor por Messi es palpable, incluso superando el fervor por la selección en sí misma para algunos.
La búsqueda de entradas es desesperada, con precios exorbitantes que superan los 10.000 dólares, y hasta 40.000 en algunos casos. El elevado costo se extiende a todos los aspectos, desde el alojamiento hasta el transporte, convirtiendo esta final en el evento más caro de la historia de Estados Unidos.
La discusión sobre quién cantará el himno nacional sigue abierta. Lali Espósito es una de las candidatas fuertes, pero su presencia aún no está confirmada. Sole Pastoruti y María Becerra también son consideradas, aunque Sole tiene compromisos laborales que podrían dificultar su participación. Se menciona la posibilidad de un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas con famosos, y la ausencia de Emilia por un conflicto personal.