Se reflexionó sobre la tendencia a no cumplir normas durante los festejos masivos, como la velocidad o el uso del cinturón de seguridad. Se planteó que, en momentos de euforia, la gente se relaja y prioriza la celebración.
Se mencionó la posibilidad de un encuentro con la policía de tránsito, pero se sugirió que en estos contextos, la prioridad es festejar y disfrutar del momento, a pesar de las posibles infracciones.