La energía y el fervor de los hinchas argentinos en Nueva York previo a la final del Mundial son inigualables. Se observa una gran afluencia de público, incluyendo personajes como el Chapulín Colorado y dobles de figuras como Cucurela, que se suman al ambiente festivo.
Los fanáticos, muchos de ellos llegando desde Europa (Italia en este caso), expresan su ilusión intacta a pesar de no tener entradas aseguradas. La esperanza de que Argentina salga campeón es el sentimiento predominante, contagiando a locales y turistas por igual.