El análisis del juego de España se centró en su estilo de posesión y eficacia, comparándolo con otras selecciones del Mundial.
Si bien España tiene un solo gol en contra y 13 a favor, se destacó que su juego de posesión, similar al Barcelona de Guardiola, prioriza la construcción de jugadas y la posesión de la pelota para limitar las oportunidades del rival, aunque esto pueda hacer que las llegadas al arco demoren más.
Se mencionó que cuando España llega, convierte, y que su eficacia es alta. Se contrastó su estilo con el de Inglaterra, que según el análisis, se replegó tras marcar un gol, algo que España no haría.
Aunque su juego de posesión puede resultar aburrido para algunos espectadores impacientes, se resaltó que cuando funciona, como en el partido contra Francia, es un placer verlo. Se enfatizó que la idea de España no es defenderse con la pelota, sino usarla para atacar y someter al rival.