Se propuso que el método Scaloni rompe el paradigma del fútbol europeo, representado por Pep Guardiola y el estilo del Barcelona, que se basaba en jugadores de características específicas.
En contraste, el enfoque de Scaloni se centra en manejar el grupo, mantener un vestuario sano y tomar decisiones cercanas a los jugadores, demostrando que el éxito no depende de un estilo de juego predefinido, sino de la cohesión y la estrategia adaptada al equipo.