Se recuerda que durante cuatro años se anticipó la victoria en la Copa del Mundo, basada en un mensaje que el equipo tenía para dar. Este mensaje ha contagiado a otros equipos y se manifiesta en la inclusión de las familias en el festejo.
La imagen de Messi con su familia, Scaloni llorando con su hijo, y otros jugadores celebrando con sus seres queridos, marcan un modelo distinto que resalta la importancia de la familia como parte del "primer equipo".