Se critica el "viejo liderazgo", caracterizado por la inseguridad y la distancia, que se limita a "gestionar escasez" en lugar de tener una visión de futuro. Se compara esta situación con la de empleados en lugar de líderes.
Se enfatiza que los verdaderos líderes son aquellos que proponen una visión distinta y no se quedan repitiendo modelos pasados, superando la falta de seguridad y los filtros.