Se rememora la icónica fotografía de 2007 entre Lionel Messi y Lamine Yamal, quien entonces tenía solo 8 meses. La imagen, capturada en una sesión benéfica de UNICEF, se ha convertido en un símbolo del encuentro entre el "mejor de la historia" y su "heredero generacional".
Messi describió la situación como una "locura de la vida", reconociendo el talento de Yamal y deseándole éxito. Yamal, por su parte, cumplirá el sueño de medirse contra su ídolo en la final del mundo, un partido que se perfila como el más visto de la historia.