El partido de los hijos de los jugadores en la cancha del Mundial es una manifestacion de la esencia ingenua del futbol como juego y la concentracion de los suenos infantiles. Representa la oportunidad de revivir la infancia cada vez que se juega.
Esta experiencia, que incluye ilusionarse, desesperarse, angustiarse y abrazarse, devuelve la vulnerabilidad, aspectos que no se ofrecen facilmente en otras areas de la vida. La seleccion permite a los argentinos experimentar estas emociones de manera colectiva.