Estados Unidos ha intensificado su bloqueo naval contra Irán, desviando y inutilizando buques comerciales que intentan eludir las restricciones. En las últimas 72 horas, se inutilizó un cuarto buque y se abordó un petrolero con bandera de Curazao, elevando la tensión en la región.
Estas acciones se dan en el marco de una medida similar aplicada previamente por Washington, que inutilizó nueve embarcaciones y redirigió más de 140. El conflicto afecta el flujo de barcos y la seguridad del mercado petrolero, con ambos bandos manteniendo sus posturas.