Estados Unidos tiene la certeza de que Irán ha perdido toda posibilidad de acceder a la construcción de un arma nuclear. El nivel de enriquecimiento de uranio se mantiene en 410 kilogramos, pero los sitios nucleares fundamentales fueron destruidos en ataques estadounidenses en junio del año pasado.
Esto significa que, en términos prácticos, Irán no tiene capacidad para desarrollar un arma nuclear en el corto o mediano plazo.