Dibu Martínez analizó la final pasada contra Francia y cómo maneja la presión en momentos decisivos, como la atajada que realizó en el minuto 123.
El arquero reconoció que en esa final Argentina fue superior a Francia durante gran parte del partido, pero que la situación cambió con el penal. A pesar de haber recibido tres goles en un partido crucial, mantuvo la calma y la confianza en sus capacidades.
Martínez afirmó que no le pesa la presión y que siempre se calza los guantes con la convicción de poder atajar. Su confianza en el arco es inquebrantable, ya sea en un partido amistoso o en una final del mundo, manteniendo la misma determinación que cuando jugaba en el barrio.