Se denuncia una campaña de ciertos medios y periodistas contra Messi y Scaloni, a pesar de los éxitos obtenidos. Se critica que algunos que ahora elogian, antes atacaban al equipo.
Se menciona el "madrilismo" como una fuerza que no soporta a Messi y busca perjudicarlo, lo que genera una campaña en su contra que, según se afirma, no es organizada desde Argentina.
Se compara la crítica hacia Messi con ser "anti-Da Vinci", señalando lo absurdo de oponerse a una figura de tal calibre.