Se debate si la exhibición de la bandera de las Malvinas por parte de la selección argentina constituyó una transgresión a las reglas de la FIFA. Se argumenta que, si bien existen normas, el sentimiento que genera la causa Malvinas podría justificar una excepción.
Se cuestiona la postura de la FIFA, señalando su hipocresía en casos anteriores donde no intervino ante situaciones similares. Se considera que la acción de los jugadores, aunque pueda interpretarse como una transgresión menor, está justificada por el sentimiento nacional que representa.