Se retoma el debate sobre quién debería cantar el himno en la final del Mundial, con opiniones divididas y un tono humorístico. Se menciona la presión sobre los artistas y el temor a "mufar" a la selección.
Se discuten las preferencias de los jugadores, quienes pedirían por Lali Espósito, y las alternativas como La Sole, quien se bajó del evento. Se ironiza sobre la cantidad de opciones y la complejidad de la decisión.