Se discute la dificultad para conseguir entradas para la final del Mundial y los altos precios que estas alcanzan. Un contacto desde Estados Unidos señala que la demanda de personas con alto poder adquisitivo, no acostumbradas a este tipo de espectáculos, eleva los costos.
Se menciona que las entradas para la final pueden superar los mil euros o dólares, y algunos expresan que la gente quiere que se las regalen o paguen por ellas. La conversación gira en torno a la disposición a pagar por asistir al evento deportivo, con cifras que algunos consideran excesivas.