Familias que perdieron sus hogares tras los terremotos del 24 de junio en La Guaira, Venezuela, se han organizado en campamentos improvisados a la espera de ayuda para reconstruir.
Muchos de los damnificados vivían en un complejo residencial que fue arrasado por los sismos. Ahora, se han mudado a la playa de enfrente, donde montaron un campamento que bautizaron "Ciudad Carpita". Las autoridades proveen agua diaria y la electricidad se obtiene de un poste de alumbrado público, aunque el suministro a menudo falla.
En La Guaira, al menos 185 edificaciones colapsaron y cerca de 900 resultaron afectadas. Según cifras oficiales, unas 21.000 personas afectadas viven en campamentos, tanto en La Guaira como en Caracas.