Un operativo de rescate de un lobo marino con una soga en el cuello en Puerto Madryn se vio frustrado por la presencia de curiosos.
La multitud, con teléfonos y flashes, asustó al animal, que saltó al agua con la soga aún puesta, impidiendo su rescate. El director de la Fundación Refaunar, Víctor Frato, expresó su indignación, señalando a la gente como el mayor obstáculo para ayudar a los animales.