Se destaca la tranquilidad y ausencia de incidentes en el estadio. Las hinchadas de ambos equipos convivieron de manera amigable y pacífica, lo cual se considera un resultado muy positivo dada la previa del partido, calificado como el más peligroso del mundial.
Se menciona que la seguridad había sido reforzada y se habían tomado medidas especiales, como la restricción de banderas con símbolos políticos, para prevenir cualquier tipo de altercado.