La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la posibilidad de un bloqueo en el estrecho de Hormuz no solo impactan en el precio del petróleo, sino que también provocan un aumento en los precios de los commodities, es decir, las materias primas y productos derivados del campo, así como los alimentos.
Esta situación genera preocupación por posibles interrupciones en rutas comerciales vitales para el transporte mundial de crudo y otros bienes esenciales. El precio del petróleo se mantiene en 85 dólares por barril, lejos de los niveles previos de 70 dólares.