En el club La Justina, ubicado en Villa Constructora, se destaca la importancia de los clubes de barrio y el trabajo a pulmón de los técnicos y dirigentes. Se resalta la labor de personas como Caño y Quique, quienes forman a los jóvenes futbolistas con valores de disciplina y respeto.
Se menciona a Leandro Paredes como un ejemplo de jugador surgido de estas canteras, y se recuerda que él mismo visitó el club, aunque la multitud impidió que pudiera hablar con los niños como estaba previsto.
La nota enfatiza que estos clubes son un espacio fundamental para alejar a los chicos de la calle, promoviendo el deporte y la pertenencia. Se subraya que, a pesar de las dificultades económicas, el compromiso de los padres y la comunidad permite sostener estas iniciativas, generando un semillero de futuros talentos y, sobre todo, buenas personas.