El ambiente en Nueva York previo a la final del Mundial se caracteriza por la euforia y la presencia de personajes que interactúan con los fanáticos. Un hombre disfrazado de Spiderman y otros personajes como Deadpool se unieron a la celebración, generando un clima festivo.
Los hinchas compartieron sus experiencias y expectativas, incluyendo la dificultad para conseguir entradas y el alto costo de las mismas. La emoción por la posible victoria de Argentina y la figura de Lionel Messi fueron los ejes centrales de las conversaciones.