Martín Insaurralde describe el ambiente mundialista en Nueva York de cara a la final entre Argentina y España. Si bien hay presencia de camisetas de ambos países, el costo de los viajes y las entradas dificulta la presencia masiva de argentinos, a diferencia de los españoles que llegaron en mayor número.
Los precios de las entradas para la final son exorbitantes, superando los 7900 dólares en la reventa, muy por encima de lo visto en la final de Qatar. Los argentinos que han seguido a la selección por Estados Unidos han optado por FanFest y alternativas más económicas para vivir la previa del partido, habiendo recorrido miles de kilómetros.