En China se observa un aumento masivo en el consumo de comida chatarra y snacks, lo que ha impulsado la apertura de minoristas dedicadas a productos de tamaño extra grande (XXL).
Esta tendencia plantea serias preocupaciones sobre la alimentación, especialmente en los niños, ya que se estima que el 17% de los menores en el país tienen sobrepeso. Las tiendas ofrecen productos como piruletas gigantes y enormes tarros de galletas, con precios que oscilan entre 12 y 22 euros.
Una megatienda de 13.000 metros cuadrados, considerada la tienda de snacks más grande del mundo, recibe unos 20.000 visitantes diarios. El alto volumen de clientes ha llegado a agotar las existencias, obligando a cierres temporales y generando una batalla diaria por mantener los estantes abastecidos. Se reabastecen 200.000 cajas al día.
A pesar de que el consumo de snacks en China es la mitad que en Estados Unidos, está en aumento. El 19% de los niños chinos tienen sobrepeso u obesidad, y la fiebre por los dulces no muestra signos de disminuir.