Australia implementó una ley que exige a las redes sociales calcular la edad de los usuarios a partir de su comportamiento en línea y solicitar verificación si sospechan que son menores de edad. Sin embargo, la efectividad de esta medida ha sido cuestionada.
Un equipo de testeadores de software abrió 150 cuentas nuevas desde la entrada en vigor de la ley, y ninguna de ellas requirió verificación de edad. Esto sugiere que el primer filtro de la ley no está funcionando como se esperaba.
Las plataformas saben la edad de los usuarios para fines publicitarios, segmentando avisos por franja etaria. Sin embargo, al momento de solicitar verificación, no se aplican los mismos criterios. Aunque la verificación de edad aparece en algunos casos, no es suficiente.
Estudios indican que, tres meses después de la ley, siete de cada diez menores de edad seguían activos en redes sociales. Un estudio de la Universidad de Newcastle reveló que más del 85% de los adolescentes menores de 16 años continuaba usando las redes con normalidad, a pesar de que 5 millones de cuentas fueron dadas de baja.