Más argentinos se suman a la aventura de viajar a Nueva York para la final del mundial, muchos tomando la decisión de último momento tras la victoria contra Inglaterra. A pesar de los cambios de último minuto en los vuelos y la dificultad para conseguir pasajes, la ilusión de ver a la selección los impulsa.
Los vuelos resultaron ser el mayor obstáculo, tanto en conseguir disponibilidad como en el costo. Los entrevistados pagaron alrededor de 7.000 dólares por sus entradas, considerándolo lo más económico posible. El esfuerzo económico y logístico se justifica por la oportunidad única de vivir la experiencia de una final de mundial.