Un grupo de argentinos que viven en el exterior (Santa Fe, Miami) comparten su entusiasmo por el mundial y la posibilidad de ver a la selección en la final. Uno de ellos, con vasos temáticos, expresa su fe en el equipo y la posibilidad de ganar.
Otro hincha, desde Nueva York, relata la euforia vivida tras la victoria en semifinales y la expectativa de la final. Describe cómo la gente se organiza para seguir al equipo, incluso si eso implica viajar sin equipaje. La emoción es palpable y la esperanza de ser campeones es el principal motor.