Néstor, un argentino de Avellaneda, comparte su experiencia en Nueva York para ver la final del Mundial. Ganó las entradas y el viaje en un concurso, y destaca el glamour de la ciudad y la mezcla de culturas.
Relata la emoción de estar en la ciudad para alentar a la selección y la posibilidad de tatuarse a Pachano, parte del jurado que lo eligió ganador.
Se menciona el alto valor de las entradas en reventa, que rondan los 15 mil dólares, pero Néstor afirma que las suyas son irremplazables.