Se analizó el enfrentamiento entre Argentina y España en la final del Mundial, destacando el desempeño de ambos equipos y la previa del partido.
Se comentaron las molestias físicas de Cuti Romero y Pedro Porro, jugadores de Argentina y España respectivamente, aunque se relativizó su impacto debido al final de la temporada europea. Se hizo referencia a la guerra mediática entre la prensa de Madrid y Barcelona, con críticas hacia el arbitraje y el juego de Argentina.
Se mencionó la emoción y el alto costo de las entradas para la final, así como la expectativa por el desempeño del árbitro esloveno Vincic, quien tuvo un antecedente polémico.