Argentina ha alcanzado la final de la Copa del Mundo tras vencer a Inglaterra en un partido muy disputado. A pesar de la victoria, las críticas persisten, atribuyendo el éxito a supuestos favores arbitrales, la influencia de Infantino y hasta a Donald Trump y Javier Milei.
Se cuestiona la actuación de los árbitros y se ironiza sobre las explicaciones que se darán tras la final. La obtención del Mundial pasado y la masiva celebración popular son recordadas como hitos, pero las polémicas actuales generan debate sobre la legitimidad del proceso.