Se debate sobre la estrategia y el estilo de juego que prevalecerá en la final del Mundial. Se plantea la interrogante de si el equipo que logre imponer su ritmo y posesión de pelota tendrá la ventaja decisiva.
Se menciona que el partido se jugará "como lo quiere el equipo", haciendo referencia a la capacidad de cada selección para dictar las condiciones del encuentro. La posesión de la pelota se identifica como un factor clave para resolver el partido y evitar que el rival lastime.