Se reitera la advertencia sobre el endeudamiento con tarjetas de crédito, calificándolo como una de las deudas más "crueles". Se desaconseja pagar solo el mínimo, ya que resulta imposible de afrontar.
Se alerta sobre mecanismos de estafa y el uso de datos de tarjetas para realizar "gastos hormiga", que son difíciles de detectar y pueden ser un preludio para realizar cargos mayores.
Se aconseja auditar los resúmenes de tarjeta con rigor para evitar cobros indebidos y controlar los gastos, incluso si se tiene el débito automático activado.