Se discute la adaptación de los cuerpos técnicos y jugadores a las nuevas reglas del Mundial, incluyendo el tiempo de juego efectivo y la gestión de la ansiedad. Se menciona la preocupación por el factor "humo" y su posible impacto en el partido del domingo.
Se relata la experiencia de llegar a la ciudad la noche anterior y percibir el ambiente, aunque se aclara que el problema del humo ha disminuido en comparación con días anteriores.