La decisión de Wanda Nara de cerrar el contrato de Icardi con Galatasaray podría tener implicaciones legales significativas, especialmente en lo referente a la restitución internacional de sus hijos.
Al no haber contrato en Turquía, se caería el argumento de que las niñas viven en esa área, lo que podría facilitar la decisión de la justicia sobre su residencia.
El entorno de Wanda considera este escenario como una victoria, ya que se eliminaría la duda sobre el posible regreso de las menores a Turquía y se simplificaría la situación de la cuota alimentaria.