Se discuten los altos costos para asistir al Mundial, incluyendo vuelos con escalas (desde U$S 900) y directos (cerca de U$S 3800), además del alojamiento (promedio U$S 200 por noche).
Las entradas son el principal problema, con reventa a precios exorbitantes (desde U$S 9.000 hasta U$S 14.000) y paquetes Hospitality que inician en U$S 14.000.
Se menciona que la FIFA liberó cupos de entradas, pero la mayoría son de alto costo, y hay restricciones para la reventa por parte de los compradores originales.