Los veteranos de las Islas Malvinas sintieron la victoria de Argentina de manera especial, inspirando a los jugadores y al cuerpo técnico, como lo demuestran las declaraciones previas de Scaloni.
La celebración se extendió por todo el país y el mundo, llegando hasta Nápoles, ciudad emblemática para Diego Maradona, donde los festejos fueron igualmente apasionados. Las imágenes muestran la euforia colectiva y el orgullo de ser argentinos.
Se destacó la importancia de la bandera argentina y el sentimiento nacional que representa, así como la rivalidad histórica con Inglaterra, que se vivió intensamente en las calles y en la cancha. La victoria fue un motivo de unión y celebración para todos los argentinos.