La euforia por el triunfo de la selección argentina se apoderó de las calles, y en "Mesa chica" se vivió la alegría contagiosa de los hinchas.
La consigna era clara: ganar el domingo cueste lo que cueste. La confianza en el equipo y en Lionel Messi era total, y la esperanza de un nuevo campeonato mundial mantenía a todos expectantes.
"El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar", expresaron los fanáticos, reflejando la determinación y el fervor que caracterizan al hincha argentino.