La Unión Europea avanza en la sustitución de los aires acondicionados tradicionales por sistemas sin refrigerantes, debido a su alto impacto ambiental.
Científicos y empresas europeas prueban prototipos de sistemas basados en tecnologías de estado sólido que utilizan campos magnéticos, corriente eléctrica o aleaciones metálicas para enfriar ambientes.
Expertos advierten que estas tecnologías aún no están listas para el mercado masivo y su éxito dependerá de la adopción por parte de los fabricantes.