Las fuerzas de drones del ejército ucraniano alcanzaron 20 buques de la flota rusa en el Mar Negro, buscando interrumpir rutas de abastecimiento y dificultar conexiones con Crimea.
Rusia, por su parte, ha reforzado sus bombardeos contra los puertos ucranianos, incluyendo el complejo portuario de Odessa, donde un ataque a un buque mercante provocó tres muertes.
Se observa una escalada en el Mar Negro con ataques a ciudades, puertos e infraestructuras alejadas del frente.