Tomás Dente continúa su furioso descargo contra Fernando, calificándolo de "abyecto", "malo" y "demoniaco". Tomás asegura que Fernando es un "sorete" que merece lo peor y que él, a diferencia de su hermano, es transparente y honesto.
Tomás defiende su trayectoria y honestidad, y acusa a Fernando de ser un hipócrita que busca la aprobación de todos. Amenaza con demandarlo y pide que no se le crea, ya que es un mentiroso y un "lobo con piel de cordero".