Se informó sobre el tercer intento fallido del gobierno de Javier Milei para aprobar una ley que permitiría la venta de tierras argentinas a capitales extranjeros, eliminando los límites actuales.
La discusión sobre esta ley generó una fuerte interna dentro del oficialismo, evidenciada en acusaciones cruzadas entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la ministra Patricia Bullrich, evidenciando la profunda grieta en el gobierno.