Se discute la posible influencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y su presidente, Chiqui Tapia, en decisiones judiciales relacionadas con la causa de la mansión de Pilar. Se menciona la aceptación de un recurso poco común por parte de Barreutadeña y Borinsky para revisar una decisión previa sobre la competencia del juez.
Se especula que estas acciones podrían favorecer la estrategia de Tapia, buscando que la causa no sea tratada en el fuero económico y sea derivada a un juez federal de Campana. La percepción es que Tapia está fortalecido y que estas jugadas judiciales responden a sus intereses, en un contexto donde su poder en el mundo del fútbol parece indiscutible.