A pesar de la organización del Mundial de Fútbol, se reportó una sorprendente indiferencia por parte de los ciudadanos locales de Atlanta hacia el evento. Se mencionó que el fútbol no es un deporte de gran interés para la mayoría de la población, a diferencia de lo que ocurre en otros países.
Se señaló que, si bien hubo una importante inversión económica, el impacto en la población local fue mínimo. El fútbol se practica principalmente en colegios y, aunque las mujeres tienen una selección destacada, los hombres no han logrado éxitos significativos en competencias internacionales.