El oficialismo no logró aprobar en el Senado la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que buscaba quitar límites a la compra de tierras por parte de extranjeros. La sesión fue levantada y pasada a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto debido a la falta de números.
La oposición, junto con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien iba a desempatar en contra de la iniciativa, impulsaron la postergación. Este hecho evidencia la fragilidad de los acuerdos y la complejidad de las negociaciones políticas en el actual contexto.
Se mencionan las discusiones previas entre Bullrich y Villarruel, y la postura de Milei respecto a la soberanía de Malvinas, lo que genera un clima de incertidumbre y desconfianza en la política.