La Selección Argentina enfrenta complicaciones para llegar a Nueva York debido a una tormenta eléctrica en Atlanta que retrasó su vuelo, sumándose a la preocupante presencia de humo por incendios en Canadá que afecta la visibilidad en la ciudad.
Las autoridades sanitarias de Nueva York han emitido recomendaciones para la población, instando a evitar actividades al aire libre debido a la insalubridad del aire.
La incertidumbre sobre las condiciones climáticas y la calidad del aire genera ansiedad de cara a la final, con la posibilidad de que los entrenamientos se vean afectados y se necesiten alternativas para las prácticas de la selección.