La recomposición del vínculo entre la selección argentina de fútbol y la gente, que se inició tras el Mundial de Rusia 2018, fue calificada como "extraordinaria" en el programa. Se destacó cómo la camiseta argentina logró unir a personas de distintas clases sociales, similar a como antes lo hacía el guardapolvo en las escuelas.
El análisis comparó la capacidad unificadora de la camiseta argentina con el guardapolvo, señalando que este último ya no iguala a las personas de la misma manera. Se mencionó que solo el acto de votar y, en menor medida, un partido de fútbol, generan un sentimiento de igualdad momentáneo en una sociedad marcada por las desigualdades.