Se retoma el tema de la "finalísima" que no se jugó, y se especula sobre las razones por las cuales Scaloni podría haber sido quien menos deseaba jugarla.
Se menciona que Scaloni expresó públicamente que no le cerraba jugar ese partido, aunque se ofrecían condiciones menos favorables y la posibilidad de jugarlo en España fue descartada.
Se argumenta que no jugar ese encuentro previo al Mundial impidió un "testeo" importante para el equipo argentino.