Se analiza la postura de Scaloni respecto a la mezcla entre el partido de fútbol contra Inglaterra y la historia de la Guerra de Malvinas. Inicialmente, Scaloni enfatizó que era "solo un partido de fútbol" para evitar conflictos.
Sin embargo, ante la consulta sobre la historia y el sufrimiento asociado, Scaloni reconoció la importancia del pasado y la memoria, aunque reiteró que el evento principal era una semifinal del Mundial. Se destaca la prudencia del técnico para no reabrir heridas.